SWING DE GOLF: ¿ Golpear hacia arriba con el driver?

Solemos ver a  muchos golfistas que tratan de golpear el driver hacia arriba por consejo de su profesor o de algún amigo más puesto que él en «lo último» en técnica de golf.  Con esta intención, llegan a adoptar posturas como esta:

Columna vertebral inclinada hacia la derecha.
Sin embargo, nosotros creemos que es mejor colocar la columna centrada. ¿ Te has fijado como lo hacen las estrellas del tour?

 

Lo cual, en la mayoría de los casos debería producir  backswings como este:

Creo que va a ser muy difícil mandar la bola larga y recta con este backswing ¿No crees? Tampoco se parece mucho al de los pros.
Este ya se acerca más. Los hay que no están tan centrados. Tienes razón. Pero te gusta mas este ¿verdad?

Y momentos de impactos tan orientados hacia la derecha como este:

Con esta posición de impacto, donde intento golpear hacia arriba, me voy a la derecha seguro. Mi cabeza está totalmente desplazada de su posición inicial.

 

En este impacto, facilitado por una buena posición de inicio, si tengo opciones de partir la calle por la mitad. Mi cabeza no se ha movido de la línea verde, es mi pelvis desplazándose hacia delante la que produce que el cuerpo se arquee.

Si nos vamos a los números de los jugadores del tour, nos llevamos una gran sorpresa. Resulta que , el gran Trackman nos dice  que los que realmente le pegan bien a la pelota en esto del golf, atacan la bola en un ángulo ligeramente descendente ¡ Sorpresa, no se le pega hacia arriba con el driver!

 

¿Existe una forma de hacer el swing para pros y otra para amateurs, que justifique que tu profe o tus amigos te hayan dicho que mires a la bola desde atrás e incluso que te inclines hacia el lado derecho? Pues, claramente, no.

Observa que , simplemente , alineando la bola con tu axila izquierda, tu cabeza ya queda por detrás de la bola. Esto te ayudará a llegar en un ángulo de ataque  menos descendente que con los hierros, pero no ascendente.

El swing no cambia , solo debes  cambiar el  palo y la posición de la bola con respecto a tu hombro izquierdo.

Esto a parte de tener más lógica. Parece más fácil ¿No?

Esto te ayudará a trabajar un backswing más centrado y , por lo tanto, más eficiente.

Debido a que tendrás más oportunidades de cuadrar la cara del palo en el impacto con  asiduidad.

Te voy a mostrar  unos ejemplos de jugadores que reconocerás de inmediato, para que veas que no invento nada. Piensa que estos hombres no son superhéroes  y que algún día también fueron amateurs como tú.

La cara del palo está cuadrada. La cabeza de Adam está en el mismo sitio que en la colocación ,pero su cuerpo se ha arqueado hacia adelante desde la pelvis  en el impacto.

Lo único que los diferencia de ti son sus conocimientos y las horas de entrenamiento. Así que ya sabes. Quién quiere algo,  algo le cuesta. No  quieres decir que tengas que llegar a su nivel, pero cuanto más te parezcas a ellos, mejor jugad@r serás.

Entonces… Si el ángulo de ataque es descendente y , por lo tanto negativo ¿ Por qué se levanta la bola ?

 

¿Has visto como reacciona la varilla de un driver ante un » suave » meneíto?

En función de tu velocidad de swing necesitarás una flexibilidad de varilla determinada. Esta te ayudará a conseguir el ángulo de lanzamiento adecuado.

Piensa también que la cara de un driver no está en totalmente perpendicular al suelo. Al igual que los hierros, también tiene grados ( Loft). Esto provoca que la bola inicie su vuelo hacia arriba.

 

 

Al llegar la cara del palo en ángulo descendente al impacto  y esta  apuntar hacia arriba por el loft , cuando la cara impacta con la bola provoca en esta un efecto hacia atrás ( Backspin) que también ayudará a la bola subir por el aire.

En teoría, cuanto mayor sea la velocidad con la  que el driver impacte con la bola, esta girará hacia atrás más rápido, provocando que alcance más altura. Saldrá más revolucionada.

La combinación de  factores  : la velocidad que genera el jugador en el impacto, la flexibilidad de la varilla , el loft del palo y la revoluciones con la que sale la bola influyen en su trayectoria final. Por lo tanto, habrá que ajustar una serie de variables para obtener la trayectoria y la distancia deseada.

Pero por favor… ¡No le pegues hacia arriba!

Es muy importante llevar en tu bolsa de golf , un driver perfectamente ajustado a tus características físicas y de golpeo, para que te ayude  a alcanzar tu máxima distancia con control y consistencia. Siempre, partiendo de la base de que conoces porque suceden las cosas y sabes como moverte. No busques milagros en el material.

¿ Que te parece ahora este swing?

¿ Y este?

¡Te animas a mejorar !

 

Si quieres asesoramiento mándanos un email a info@playgolfescuealdegolf.com

¿Cuánto debe durar una clase de golf?

Una clase  de golf debe durar el tiempo necesario para que el profesor transmita sus conocimientos al alumno.

Por otro lado y en la misma proporción, deberá ser tiempo suficiente para que el alumno conozca y entienda los conceptos explicados, y como debe aplicarlos en su entrenamiento personal hasta la próxima clase.

El profesor ha tardado años en adquirir esos conocimientos y habilidades. Es de suponer que el alumno no va aprender de la noche a la mañana. No obstante , un buen asesoramiento le hará ahorrarse una gran cantidad de tiempo.

Uno de los objetivos principales de un entrenador debe ser  aproximarse cada vez más a la eficiencia en la transmisión de información. Además de ir afinando su metodología  para reducir los tiempos de aprendizaje de sus pupilos.

Hasta la fecha, nuestra experiencia nos ha llevado a comprender  que los alumnos tienen una capacidad limitada para mantener su atención, absorber información y ejecutar  movimientos. Lo podemos llamar cansancio, ya sea mental o físico. Por supuesto, el profesor también la tiene.

Esto quiere decir que a partir de cierto minuto, el estudiante de golf deja de absorber información y también realiza los ejercicios con menos precisión. En términos de eficiencia y aprovechamiento del tiempo , antes de que llegue ese momento la clase debería haber terminado.

Se suele decir que menos es más, pero esto no sería correcto. Tenemos que aproximarnos al tiempo justo. Una veces la clase podría  acabar a los 5 minutos y otra a los 30.

Ahora  preguntaría el alumno: » Si he pagado por 45 minutos ¿ Como va a durar la clase 15 minutos? »

Empiezas tu clase. El profesor te hace unas preguntas. Te graba el swing. Te explica por donde hay que empezar a trabajar. Te muestra como entrenar para ajustar tu swing. Lo repites unas cuantas veces con él. Te resume todo lo explicado y resuelve tus dudas. Miras el reloj y ves que sólo han pasado 15 minutos ¿ Qué más crees que puedes hacer en la clase? Ahora a entrenar hasta la próxima sesión.

No pagas por el tiempo sino por los conocimientos.

A lo mejor esta sería una idea brillante: » Contrato una clase de 2 horas con un profesor para que me analice todos los fallos, me diga como entrenar cada uno y tiro un montón de bolas delante él. Así aprenderé más rápido».

¿ Crees que serás capaz de asimilar toda la información sin bajar tus niveles de atención? ¿ Te acordarás de cada uno de los detalles cuando llegues a casa? Respóndete tu mismo. No crees que sería mejor en pequeñas dosis varias veces a la semana.

Una vez que el profesor ha transmitido los conceptos, se ha asegurado  que el alumno los ha entendido y este  los ha aplicado delante con él unas cuantas veces, la clase ha terminado. Da igual el tiempo que haya tardado. Repito, nunca deberíamos llegar al agotamiento.

La duración de la clase puede variar en función del nivel de entendimiento entre el profesor y el alumno, el nivel de conocimientos sobre la materia del alumno y el estado anímico de ambos en el momento. Este último puede estar influenciado por factores externos, como por ejemplo la tolerancia al calor.

En Playgolf  hemos evolucionado,  hasta proponer en nuestra oferta de clases una duración máxima de 25 minutos para clases individuales y  35 minutos  para las  clases de grupo. En este tiempo conseguimos un nivel óptimo de comunicación con él alumno sin llegar a su saturación.

Recuerdo en una clase de bunker, cuando todavía estábamos barajando la posibilidad de reducir el tiempo de la clases de grupo de 50 a 35 minutos, que  se me ocurrió hacer una  prueba. Era una clase de 50 minutos, miré el reloj y sólo habían pasado 20. Entonces dije  la frase por excelencia para terminar una clase: » Buenooo…última bolita» Nadie, absolutamente nadie , se quejó. Obviamente, después expliqué lo que había hecho y continuamos el entrenamiento. Al terminar la clase , los 7 alumnos me confirmaron que se hubieran ido satisfechos en el minuto 20.

Cuando contratas los servicios de una persona es  por que tienes  interés en lo que esta te pueda aportar. Siempre se nos ha dicho que el profesor tiene que detectar cuales son la necesidades del cliente,  averiguar porqué se inicia en el deporte y tratar de  ofrecerle lo que quiere. Entonces, a lo mejor no siempre deberíamos ser profesores ¿No?

Yo creo que si. Si alguien contrata un profesor de cualquier cosa, es para que le enseñe. Si quiere compañía, pues ya no está contratando a un profesor. Si quiere tirar bolas y que se las pongan, tampoco es un instructor lo que necesita. El profesor enseña, es decir, transmite información y conocimiento.

Es obvio, que existen detalles que le dan valor añadido a una clase: la calidad de las bolas, los felpudos, que todos esté pintadito y limpio, que utilicen muchos juguetitos tecnológicos, que los profesores tengan buena presencia y huelan bien…, no obstante, el valor esencial de una clase es la información y los conocimientos, que sea capaz de transmitir el educador. Esto es lo que realmente  vale dinero.

Hablar de enseñanza implica hablar de aprendizaje de la misma manera que hablar profesores implica hablar de  alumnos. Para ambos propongo las siguientes conclusiones:

  1. El valor real de una clase no son ni el tiempo que dura ni los añadidos, sino la capacidad del profesor para transmitir información y conocimientos en un tiempo x.
  2. Un entrenamiento guiado (Clase) o personal ( El alumno por su cuenta) deben terminar antes de llegar al agotamiento.
  3. Menos NO es más. Alcanzar la  eficiencia y  la optimización  de los recursos tanto físicos como mentales dependerá de nuestra capacidad de aproximarnos a la justa medida.

 

 

 

 

 

 

 

La vuelta al cole del jugador de golf.

Nos hemos apuntados a la escuela de golf  ¡Volvemos al cole!

Esto significa que iremos a clase y nos encontraremos a un profesor. A este habrá que atenderle y preguntarle todas las dudas. Cosa que no todos haremos, pero el profesor, igual que en el cole, nos recomendará que lo hagamos.

También deberemos estudiar y hacer  deberes, es decir; pensar en lo explicado en clase y entrenarlo por nuestra cuenta. Si me explican un problema de matemáticas, lo entiendo pero no estudio ni hago los deberes, pues no lo aprenderé y lo pasaré mal en el examen ¿Crees que en el golf es diferente?

En las clases tendré compañeros y una vez más, aunque no te lo hayas planteado, estarán  los mismos estereotipos que en aquellos años de cole. El que pasa olímpicamente, el que parece que atiende y se está enterando, porque asiente con la cabeza pero está contando ovejitas, el que estudia mucho y aprueba por los pelos, el empollón, los que no estudian y sacan buenas notas, los que no estudian y se molestan porque no sacan buenas notas.

¿ Cuál de ellos eras tú? ¿Cuál de ellos eres tú en la escuela de golf?

Las comparaciones son odiosas, es verdad, y más cuando eres incapaz de aceptar tu realidad. En el colegio a lo mejor eras de los que estudiabas lo justo y sacabas buenas notas y ahora en el golf eres de los que  necesita entrenar mucho para sacar lo mejor de ti. O tal vez eras de los que aprobaba justito con un montón de esfuerzo y sentías cierta envidia de los que lo hacían sin esfuerzo, pero lo aceptabas y ya está. En el golf deberías hacer lo mismo.

Lo que quiero exponer es que lo único que diferencia a una clase de golf y una en el cole es que en la de golf , en el 99% de los casos, no vas obligado. Se cumplen las mismas normas, se repiten los patrones, los estereotipos , aunque la mayoría lo perciba como algo que no tiene nada que ver.

Cuando doy clases de grupo, me puedo imaginar a cada uno de ellos sentado en su pupitre del cole, ya sean adultos o niños. A veces pienso que lo único que nos  diferencia a los adultos de los niños en una clase de grupo es que hemos aprendido a estarnos callados durante las  explicaciones del profesor.

Al igual que en el cole, en la escuela de golf si quieres aprender, mejorar y tener buenos resultados en el campo, debes asistir a clase, atender, preguntar al profesor, razonar sobre lo explicado en clase y entrenar por tu cuenta.

La fórmula mágica para triunfar en el cole también funcionará en el golf.